Jueves 3 de Abril: Que nos dejen trabajar

abril 3, 2014

           Es madrugada y escribo desde el cómodo sillón del efímero éxito. Por fin hemos ganado a uno de los grandes, a “Novagalicia Banco” nada menos. Y por las preferentes y con costas. La impecable Jueza habló de la falta de información e imprudente colocación de un producto (las preferentes) solo apto para arriesgadas mentes mayoristas y no para un ciudadano cualquiera.

            Y hoy quiero hablarles desde la sabiduría y cordura que da el empezar repartiendo pizzas y terminar con un negocio propio creciendo en medio de la devastadora crisis. Hablarles desde la perspectiva y la distancia que dan 17 años defendiendo gente como abogado y como aprendiz de la realidad que me rodea y la gente que he conocido.

            Hablarles de los derechos y del Estado que los garantiza. Y decirles que eso es mentira.No hay más derecho que el que se defiende cada mañana trabajando o luchando por trabajar, y no hay más estado que el que conforman los individuos que lo pagan vía impuestos. No hay más democracia que la que sale de unas elecciones y no de unas barricadas. Que solo se obedece al Rey justo y solo se respeta al político honrado. Que solo se cumple la ley igual para todos.

            Que esta decisión no es solo de Arthur Mas, que las víctimas nunca serán los verdugos del impuesto revolucionario. Que no necesitamos que nos liberen de ningún gobierno opresor, ni que nos digan que no les votemos, ni que hay mucha policía, ni siquiera que rodeen el congreso.

            Que solo hay justicia con jueces como la del Juzgado de especial de Refuerzo por Preferentes de Coruña, o como la Jueza Alaya, o como el Juez Castro o como el Juez Taín.Como en su día fue el propio Garzón: gente justa, con un par, capaces de ponerle el cascabel al gato, así se llame “Novagaliciabanco” “Urdangarín” “Charlín”o la plana mayor del parlamento andaluz o valenciano.

            Tuve la oportunidad de decirlo mirando a los ojos de la propia Vicepresidenta del Gobierno en una reunión en la Lonja de A Coruña: Lo único que necesitamos es que nos dejen trabajar y que la administración haga el trabajo encomendado. Ni siquiera necesitamos sanidad gratuita sino que no nos maten a impuestos. No necesitamos subsidios de desempleo, solo queremos un empleo digno. No queremos ayudas,queremos que eliminen las trabas para tener y gestionar una empresa, crear empleo y cobrar a nuestros deudores, empezando por esos alcaldes sinvergüenzas que nos contrataron y no nos pagaron. Siguiendo por esos listos que crearon una“ SL” para comprarse un coche de lujo y poner el chalet a nombre de su cuñado,esos que dejaron una ristra de deudas a su paso.

            Necesitamos políticos de verdad, como Don Adolfo Suarez, en paz descanse. Políticos que hagan leyes para dotar a los jueces de medios para perseguir a los corruptos.Políticos que piensen en el Estado en su conjunto. ¿Dónde están los políticos que no critican a los Jueces, que escuchan a su pueblo, que luchan por un mundo mejor?

            Hoy,que he saboreado un chupito del éxito, me ha sabido amargo y solitario. Efímero y corto, al ver una ciudad triste y vacía de gente paseando. Porque lo único que pedimos es que nos dejen trabajar, que dejen de hablar de independencia, de transferencias autónomicas y de ajustes y subidas de impuestos.

            Soy empresario y solo sueño con crear, con crecer, con innovar, con un futuro mejor con más oficinas y trabajadores. Es de lo único que sé hablar. No me importa ni mi jubilación ni mi paro ni mi seguro médico. No me importan las fronteras, ni si los niños hablan gallego o latín. Ni si las mujeres deben abortar o no.Tampoco si los homosexuales pueden o no casarse. Creo que ellas y ellos deberían poder decidir libremente. Porque lo único que queremos es vivir en paz, sin molestar a nadie, ilusionados y creando riqueza a nuestro alrededor. Que a mi familia no le pase nada malo, y sobre todo, que en este mundo maldito desaparezca la mala hierba y los ciudadanos vuelvan a sonreir.

            Porque el único derecho que deberían garantizar los estados es a dejar a los ciudadanos crecer y vivir en paz, prometiendo que no les iban a machacar día si y día también con la única promesa de respetarse los unos a los otros. Así de sencillo y así de difIcil.

            Por eso hoy, levanto mi copa agradeciendo que al menos podemos decir con orgullo:“Con Súarez no pasaban estas cosas”. Agradeciendo que una vez existió un hombre bueno y un político mejor, Adolfo I, Grande de España, que nos dió la libertad, sin ira, libertad. Y si no la hay, sin duda la habrá. 

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