
Decía Aristóteles que “lo importante no es saber enfadarse, sino cómo, cuándo y con quién”. Ahora díríamos que tras un divorcio o una sentencia jJudicial de medidas paternofiliales, lo importante es no enfadarse nunca y menos con nuestros ex. No ganamos nada y podemos perderlo todo. La relación de pareja ya terminó y ahora queda lo más importante: nuestros descendientes y/o nuestro patrimonio o incluso nuestras mascotas comunes. De cómo gestionemos las tres cosas va a depender tanto nuestro futuro como nuestro presente, afectando además a la salud, dinero y familia. Es decir: a casi todo lo demás.
1 EL OBJETIVO: LOS HIJOS
Para realizar un esfuerzo (y créame que llevarse bien con un ex es un esfuerzo considerable) hace falta una poderosa razón. La más importante de todas es evitar perder el cariño de los hijos y la manera más fácil de caer en ese error es “meterlos en el medio”, hablando mal de nuestras ex parejas con ellos o delante de ellos (es casi lo mismo) u obligándoles a tomar partido como si hubiera dos bandos. Piénselo bien: no tiene sentido. Hay que convencerse que las palabras “pareja”, “matrimonio”, “esposo/a” y similares tienen que ser sustituidas de nuestra cabeza por “progenitores” “padres” y “madres” para ajustarnos a la nueva realidad. Aún cuando no tengamos la guarda y custodia (o precisamente porque no la tenemos) debemos evitar meter a nuestros descendientes en el medio de una guerra ya terminada, aunque sean mayores de edad. Ellos nos van a querer a ambos -aunque sea de manera desigual- con lo cual, obligarles a ir en contra de ese sentimiento nunca es una buena estrategia ya que a la larga, nos lo van a hacer pagar a veces hasta con el olvido o el abandono. Ellos son el mejor motivo para llevarse bien con nuestros ex.
2 EL SEGUNDO OBJETIVO: EL PATRIMONIO Y LAS MASCOTAS
Pero aunque no tenga hijos, su salud mental está en riesgo si se lleva mal con su ex. Por ejemplo si ella o él han acudido a un abogado experto en divorcios con mascotas y en su convenio regulador ha incluído la guarda y custodia del animal y ahora le deniega las visitas. O si simplemente ha acudido a un letrado experto en derecho de familia y a causa de una discusión y una palabra más alta que otra, ahora mismo le ha interpuesto una demanda de liquidación de la sociedad de gananciales. Las buenas palabras cierran buenos acuerdos que nos ahorran mucho dinero, muchos pleitos y muchos disgustos.
3 LLEVARSE BIEN, SI, ¿PERO CÓMO?
- La regla de la nueva E.R.A.
(Educación, respeto y asertividad). El “guardar las formas” no está reñido con ser respetados. Por mucho que gritemos no nos van a hacer más caso que con un tono normal de voz. Sin embargo, si no mantenemos ni la educación ni el respeto nunca podremos ser asertivos, es decir: saber decir que “no” de manera tranquila pero firme, estableciendo límites infranqueables.
- La privacidad
Uno de estos límites es precisamente mantener nuestra vida privada (sobre todo) al margen de las redes sociales, pero incluso también de nuestros hijos. ¿Cómo nos vamos a dar a respetar si nos dedicamos a contar nuestras intimidades a cualquier ser humano con acceso a internet?. Además con ello evitaremos los celos y los ataques al resto de miembros de la familia.
- Tratar a los ex como compañeros de trabajo
Seguro que en el lugar dónde usted trabaja tiene que convivir con gente que no puede ni ver delante, y sin embargo tiene que hablar con ellos por motivos laborales y “llevarse bien” por la cuenta que les trae a todos. Pues es el mismo trato que debemos dar a nuestros ex: no hace falta bajar a tomar el café de media mañana con ellos ni hablar de nada que no sean los intereses en común, simplemente hay que mantener un trato educado y distante
- La comunicación, preferiblemente por escrito
El simple hecho de escribir un mensaje nos obliga a ser reflexivos y pensar las cosas antes de enviarlas. Además, es esencial que quede todo reflejado por escrito, sobre todo si vamos a modificar las visitas, cambiar las vacaciones, inscribir a los hijos en alguna actividad o llevarles al médico. Siempre evita discusiones, reclamaciones y pleitos. Lo mismo rige para las mascotas, su cuidado y visitas. Incluso, dentro de la comunicación escrita, es preferible un e-mail a un “whatsapp” o similares, ya que nos obliga a ser más formales que con estos últimos, que siempre dan pie a discusiones y mensajes de audio de los que nos podamos arrepentir en el futuro.
- Cumplir el convenio y los horarios a rajatabla
Es la mejor manera de legitimarse, evitar conflictos y poder reclamar a la otra parte sus incumplimientos. Si la relación con el ex es similar a la que mantenemos con otros trabajadores de la empresa, el cumplimiento del convenio regulador debería ser equivalente al de un contrato de trabajo indefinido: debemos de llegar a tiempo, cumplir con los horarios de visitas y comunicaciones y entregar a los niños con rompa limpia y aseados. Lo mismo cabe decir de los convenios reguladores de visitas y estadías con las mascotas.
- ¿De verdad merece la pena contestar?
Aunque sigamos todos los puntos anteriores, no estamos libres de ser objeto de faltas de respeto, desplantes, provocaciones e incluso insultos de nuestros ex. ¿Cómo debemos actuar en ese caso? ¿Cómo haría usted si le sucede con un compañero de trabajo? Pues lo mismo hay que hacer con nuestros ex: evidentemente nunca hay que contestar en el momento. Lo segundo que habría que hacer es pensar si de verdad el ex merece siquiera un minuto de nuestro valioso tiempo. Y si nos decidimos a contestar es para enviar algo parecido a “lo siento, no puedo consentirte faltas de respeto, procedo a bloquearte en el whatsapp hasta la hora de llamar a los niños. Cualquier otra comunicación conmigo deberá ser a través de nuestros abogados. Gracias”. Aunque lo más efectivo y sencillo es bloquear y desbloquear llamadas y “whatsapp” cada vez que haya una salida de tono hasta que nuestro interlocutor se dé cuenta y modifique su actitud. Pero siempre cumpliendo el régimen de visitas y comunicaciones y dejando al menos un canal de comunicación abierto para emergencias. Y si el problema persiste, deberá ponerse en manos de un abogado experto en negociación y derecho de familia.
Para este y cualquier otro conflicto de derecho de familia, puede ponerse en contacto con nosotros de manera gratuita para una primera orientación escribiendo a pablo@carvajaldelatorreabogados, enviando un whatsapp al 698190786 o llamando para cita previa al móvil 630520838
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