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La Ley de Violencia de Género lleva 22 años en vigor. Exactamente los mismos que llevo ejerciendo en dicho juzgado. Y he visto a muchas mujeres y niños destrozados por esta lacra, con miedo a denunciar, con miedo a ser perseguidas o que a sus hijos les pasase algo. Pero al poco de entrar en vigor la ley, sobre 2005, tuve la desgracia de asistir a los primeros juicios por denuncias falsas de violencia de género. Hace diez años durante una charla coloquio a la que asistí de ponente, afirmé que rondaban el 10% del total. Casi todos los asistentes no me creían, así que para evitar algo parecido les relataré los dos últimos casos que afectan a famosos:

EL CASO DE JULIO IGLESIAS:

Nuestro cantante más internacional fue acusado recientemente de unas supuestas violaciones hace varios años en sus mansiones de Punta Cana y Bahamas. La denuncia fue difundida por UNIVISION; el canal hispanoamericano de TV. La Fiscalía de la Audiencia Nacional Española decidió actuar de oficio, sin embargo diversos medios periodísticos contrastaron la noticia con el propio cantante y este les enseñó un chat de whatsapp donde se demostraba la estupenda amistad que mantenía con las dos denunciantes en fechas posteriores a los hechos denunciados. La fiscalía española tuvo que archivar el procedimiento a la vez que Univisión ha propuesto al cantante un acuerdo indemnizatorio por varios millones de dolares. Sin embargo, lo que más llama la atención de este procedimiento es que la fiscalía no tenía competencia para actuar fuera de nuestras fronteras, por el principio de territorialidad de la ley penal: todo acusado de un delito presuntamente cometido en un país extranjero, sea ciudadano español o no, será enjuiciado en el país donde haya cometido los hechos presuntos.

EL CASO DE SARAH P. SANTAOLALLA Y VITO QUILES:

Todos hemos visto o tenemos la oportunidad de ver el video viralizado sobre la supuesta agresión de Vito Quiles a la conocida presentadora, y aunque hay un momento de revuelo y pánico de la propia Sarah Santaolalla, lo cierto es que a simple vista se aprecia como los guardaespaldas de esta intentan emprender a golpes con el polémico periodista, siendo que el incidente acaba ahí. Sin embargo, ella denunció haber sido agredida, siendo que ni el médico que la atendió ni la jueza de violencia han apreciado “lesiones compatibles con los hechos denunciados”. Sin embargo, el ministerio de interior le ha puesto 8 policías nacionales para protegerla.

CONCLUSIÓN:

Las denuncias falsas de violencia de género existen, tal y como acabamos de comprobar con ambos casos de famosos.

Las denuncias falsas se utilizan de manera instrumental e ilegal, casi siempre para obtener una ventaja en un divorcio, pensión o medidas paternofiliales, casi siempre con hijos menores de edad por el medio. Eventualmente también se pueden utilizar como chantaje (incluso a nivel político)

Las denuncias falsas en general causan un gran daño psicológico al hombre que las padece, pero sobre todo a los niños, que no solo se ven con el corazón roto y dividido, sino que además son utilizados como moneda de cambio.

Y sobre todo, lo más importante: las denuncias falsas dejan a las verdaderas maltratadas desprotegidas y con menos medios. Por ponerles un ejemplo, hay un solo juzgado, una sola jueza y una sola fiscal de violencia de género para una ciudad como A Coruña (270.000 habitantes), un solo abogado de oficio por día y un número limitado de policías de acompañamiento.

Por todo ello, desde Carvajal de la Torre Abogados queremos ayudar a combatir la lacra de la denuncia falsa, defendiendo a los hombres y a los niños que la padecen, ya que nos merecen tanto respeto y ayuda como las verdaderas maltratadas.

Si es usted víctima de una denuncia falsa se puede poner en contacto con nosotros escribiendo a pablo@carvajaldelatorreabogados.com, directamente al teléfono móvil 630520838 o al whatsapp 698190786

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